Los psicólogos forenses tenemos la misión de auxiliar e informar sobre cuestiones psicológicas a los jueces, fiscales o abogados en los tribunales.

  • En muchas ocasiones las víctimas de un delito, tanto adultas como menores, sufren lesiones y secuelas psicológicas que derivan en problemas crónicos, modificando su personalidad e incapacitándolas para poder continuar con su vida con normalidad.
  • Es necesario conocer cual era el estado mental de un individuo en el momento de la comisión de un delito, es decir, si sus capacidades cognitivas y volitivas estaban conservadas o alteradas, total o parcialmente. Pero además, también será necesario saber si esas alteraciones en sus capacidades están relacionadas o no con los hechos.
  • La valoración de credibilidad del testimonio en casos de abuso sexual infantil, será fundamental para poder determinar si el hecho delictivo ha tenido lugar cuando las evidencias físicas son escasas o insuficientes.

Es en estas cuestiones donde la prueba pericial psicológica toma un importante papel, ya que repercutirá en las penas, las indemnizaciones y en la futura elaboración de un correcto plan de tratamiento, tanto para víctimas como para los condenados.