Ante una ruptura de pareja o disolución de un matrimonio con hijos comunes tenemos la posibilidad de afrontar las alternativas de custodia, régimen de visitas, pensión de alimentos y en definitiva la reestructuración familiar desde diversas opciones:

  1. Imposición por Resolución Judicial
  2. Abogados
  3. Mediación
  4. Resultado de Terapia Familiar
  5. Autogestión

No siempre los progenitores encuentran soluciones pacíficas a los desacuerdos antes, durante o después del proceso judicial. Utilizando, no en pocas ocasiones, a los hijos como moneda de cambio o foco de disputas y proyecciones de la competitividad en la expareja. Los procedimientos judiciales post-divorcio crecen, ocasionando un gran colapso judicial con la consecuente inestabilidad emocional del menor.

COORDINADOR/A PARENTAL

No obstante, surge una nueva figura profesional que ofrece una nueva alternativa y que va a incluir una combinación de técnicas y métodos dirigidos a fomentar una buena praxis en el ejercicio de obligaciones y derechos parentales.

¿QUÉ ES LA COORDINACIÓN PARENTAL?

Es una intervención para padres divorciados o separados centrado en los niños. Es una nueva alternativa para resolver disputas en la cual el coordinador parental asiste a los progenitores en situaciones de alta conflictividad, diseñando y poniendo en práctica un plan de parentalidad, coordinando la actuación con diferentes profesionales, educándoles con respecto a las necesidades de sus hijos y –previo consentimiento de las partes y/o del Juzgado- tomando decisiones en base a los términos y condiciones establecidos por la resolución judicial.

  • Orientación
  • Gestión de conflictos
  • Mediación
  • Acciones de crianza y educativas
  • Prescripción de medidas
  • Disminucion de litigios

¿CUÁNDO ES NECESARIA LA COORDINACIÓN PARENTAL?

Todas las parejas que tengan discrepancias importantes o situación de conflicto con respecto a la crianza de sus hijos, podrían beneficiarse de una Mediación Familiar, si existe predisposición a alcanzar acuerdos y un bajo nivel de conflictividad.

No obstante, cuando el nivel de conflictividad es muy elevado y los progenitores están atrapados en un conflicto crónico, que deriva en el incumplimiento de medidas y sentencias judiciales, es recomendable iniciar una coordinación parental en la cual se diseñe un adecuado plan de parentalidad flexible y personalizado, en el que el coordinador vele por su cumplimiento.

UN PLAN DE PARENTALIDAD BUSCA EL BENEFICIO, PROTECCIÓN E INTERÉS SUPERIOR DEL MENOR, POR ELLO ESTARÁ PERSONALIZADO Y ADAPTADO A SUS NECESIDADES COGNITIVAS, AFECTIVIAS, SOCIALES Y FÍSICAS.